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Capitulo 7

  El lugar de encuentro era un antiguo edificio abandonado adaptado por Bob y Dave. Sillas, pantallas y documentos dispersos formaban el entorno donde, por fin, luego de casi tres semanas, los grupos se reunían con rostros cansados pero decididos.

  —Bien —empezó Bob, tomando la palabra—. Han sido semanas largas… pero no inútiles.

  Todos estaban presentes. Maenut cruzado de brazos, con el rostro serio. Karen, sentada a su lado. Taenut, apoyado en la pared. Sarah y Kael compartían asiento. Byd, Michael y Dave están de pie, en otro extremo. La tensión podía cortarse con cuchillas.

  —Empezaremos con Sinclair —continuó Bob, mientras proyectaba imágenes en una pantalla improvisada—. Confirmamos que posee un cristal de luz. Su uso no es… ortodoxo. Lo utiliza para asesinar rivales, provocar explosiones y eliminar pruebas. Literalmente lo usa como herramienta de destrucción.

  —Lo vimos destruir un edificio entero solo para matar a una persona en su interior —a?adió Taenut—. Ese tipo no tiene límites.

  —Y es el hombre de confianza de alguien más —dijo Maenut—. Lo sigue sin cuestionar. Eso es lo más peligroso.

  —?Y Wrooxie? —preguntó Sarah.

  —Espadachín brutal, pero limpio —dijo Karen—. No asesina por placer, pero si lo ordenan, lo hará. Descubrimos que su cristal es de la mente.

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  —?Telequinesis? —intervino Dave.

  —Y más —afirmó Sarah—. Puede desarmarte sin tocarte y mover su espada con la mente. Es un problema.

  Michael cruzó los brazos.

  —Ese tipo es calculador. Me recuerda a alguien que no quiero mencionar.

  Bob asintió y cambió de archivo.

  —Psycked. El más inestable de todos. Joven, psicótico. Confirmamos que su cristal es de poder… pero es difícil precisar qué clase de habilidad tiene.

  —Cuando lo observamos, parecía simplemente jugar con cuchillas y armar estructuras, pero… esas cuchillas volaban por toda la casa con precisión quirúrgica —a?adió Byd—. No se mueve como un chico normal. Diría que su poder se activa con su mente o emociones.

  —O ambas —dijo Dave—. Aún nos falta saber más de él.

  Todos guardaron silencio unos segundos antes de que Bob abriera el siguiente informe.

  —Sobre el político… no hay rostro, nombre o presencia concreta. Tiene guardaespaldas, sí. Tiene poder, sí. Pero lo que lo hace peligroso es que no deja rastro. Podría estar entre nosotros y no lo sabríamos.

  —O podría ser alguien con más poder del que imaginamos —dijo Karen, inquieta.

  Michael levantó la mano, rompiendo el hilo del silencio.

  —Tengo algo más. Larssen ha interactuado directamente con Sinclair. Lo he visto reunirse con él varias veces. También lo he escuchado hacer llamadas, siempre desde un lugar distinto, usando voces falsas.

  Todos lo miraron con atención, pero solo Byd y Dave sabían que Larssen trabajaba para ellos.

  —?Tienes pruebas? —preguntó Bob, con recelo.

  —No las que quisiera —respondió Michael—. Pero lo suficiente para decir que Larssen no es solo un simple sospechoso. Puede estar más metido de lo que pensamos.

  El grupo intercambió miradas. Las piezas estaban más claras… pero el tablero aún tenía trampas.

  —Entonces —dijo Maenut, levantándose—. Tenemos a tres confirmados con cristales poderosos, uno sin identificar y conexiones entre ellos. Es hora de empezar a presionarlos.

  —?Y qué propones? —preguntó Byd, cruzando los brazos.

  Maenut lo miró fijo.

  —Empezar a mover nuestras propias piezas. Y dejar de jugar a la defensiva.

  Silencio.

  Luego, un asentimiento general.

  La guerra en las sombras apenas comenzaba.

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