Pasadas las horas, en lo profundo del bosque, Ryuji y Maki se encontraban avanzando a través de las ramas, hojas y arbustos.
—Se?orita Maki creo que deberíamos descansar un poco, la Ciudadela no se encuentra precisamente cerca y está anocheciendo—dijo Ryuji viendo como el atardecer del cielo comenzaba a tornar poco en una oscura noche.
—Mmm... Si, creo que deberíamos hacerlo—afirmó Maki pensativa mientras miraba el mapa en sus manos—. Según el mapa la Ciudadela aún se encuentra a unas cuantas horas de aquí—Maki empezó a mirar todo a su alrededor—, busquemos un buen lugar para acampar de nada serviría caminar a oscuras.
—Bien, no hace falta ser quisquillosos con donde acampar, supongo que querrás partir apenas salga el sol.
—Si, me conoces bastante bien—Maki se quitaba la mochila mientras que empezaba a preparar un campamento improvisado.
—?Cuántos a?os crees que vivimos juntos?
—Es verdad—Maki soltó una peque?a risita al recordar su ni?ez junto a Ryuji. Tras terminar de preparar el peque?o campamento, ambos jóvenes se sentaron y buscaron relajarse—. Después de tantos a?os finalmente voy a conocer a mi padre...—mencionó con un tono de voz dubitativo.
—Es raro... pese a todos los a?os que pasamos juntos nunca tocaste el tema de que es lo que pasó con tus padres, siempre me pregunté porque el abuelo te trataba de forma tan particular—dijo Ryuji mientras intentaba encender una fogata.
—No es que no haya querido hablar del tema, pero es que no había mucho que contar. Lo último que recuerdo de mi padre es él acariciando mi cabeza, aunque ahora mismo no sé si es un recuerdo real o si solo era mi imaginación—la voz de Maki suena de forma decaída—. Si te soy sincera, en esa época me centraba más en pasar el tiempo contigo divirtiéndome sin pensar en mis padres, aunque nunca los olvidé... Jamás podría.—susurró Maki.
—?Enserio? Quiero decir, supongo que desde siempre habrás tenido curiosidad sobre el paradero de tus padres. Al menos si fuera mi caso yo lo tendría.—dijo Ryuji mientras prepara carne de Huargo en la fogata que al fin pudo encender.
—Mentiría si dijera que no pero Shinichi siempre me decía que no piense en él, que lo importante era que disfrute de los momentos que tenía y que ya tendría tiempo para preocuparme una vez creciera, y veme aquí buscando a mi padre je.—Maki rio de manera forzada al ver la situación en la que estaba.
—Es raro oírte llamar a mi abuelo por su nombre, creo que me acostumbré mucho a que le digas "Anciano".—dijo Ryuji mientras miraba la carne asarse, girándola cuando se cocina una parte.
—No te sorprendas tanto—Maki miró a Ryuji cocinar—, hasta yo puedo ser seria cuando la situación lo amerita. Sin contar todo lo que hizo por mi hasta ahora, incluyendo también la información de mi padre y el dejarme ir a buscarlo junto a ti—mencionaba mientras observaba como Ryuji contemplaba la carne—. Espero que sepas cocinar eso, la carne de Huargo es particularmente complicada.
—Lo sé muy bien, hay que estar atento siempre que se asa una carne, ?Quién crees que cocina en casa?—la voz de Ryuji sonaba con un tono de orgullo— Puedo decir que me enorgullezco de mi nivel culinario.
—Ya, ya, no hace falta que presumas tanto—se reía Maki al ver cómo Ryuji parecía satisfecho de sus propias palabras.
—?Cómo dices? Pues claro que si presumiré—la voz de Ryuji denota un tono de burla—. Déjame disfrutar de mi victoria, pocas son las ocasiones en las que puedo derrotarte en algo.
—Cierto, muy cierto, pero recuerda llamarme con educación—Maki mantuvo una expresión presumida en su rostro—. Hasta que seas capaz de vencerme de forma justa seguirás llamándome "Se?orita Maki" hasta el fin de tus días.—se burló mientras miraba a Ryuji directamente a los ojos.
—Ugh... No importa cuantos a?os pasen sigo sin entender como eres tan fuerte, eres incluso más fuerte que los mejores guerreros de la tribu—dijo Ryuji mientras volvía a fijarse en la carne.
—Ahora que lo dices... Comparándome con las otras Oni de la tribu, mi fuerza destaca incluso por encima de ellas, ?Verdad? Quizá solamente soy la mejor.—Maki mantuvo su rostro presumido junto a una gran sonrisa.
—No hace falta ser tan presumida—Ryuji se encogió de hombros mientras ladeba la cabeza—. Me doy cuenta que solo hablas sobre el se?or Aragi, casi nunca mencionas a la se?ora Tsukihi.
—Si, lo sé—Maki bajó el tono de su voz con sutileza—. No sé mucho sobre mamá solo recuerdo a mi padre despidiéndose de mi, pero de mi madre no sé nada.—la voz de Maki parecía estar dudando.
—Comprendo—dijo Ryuji mientras tomaba la carne de Huargo asada—. Ten.
—Gracias—los jóvenes Oni empezaron a comer mientras observan el cielo. Las estrellas se logran ver en la oscuridad de la noche—. Por cierto ?Hay algún lago cerca?
—?Por qué?
—No querrás llegar a La Ciudadela con el olor de la carne sumado al sudor de caminar durante horas impregnado en tu piel y tus ropas ?Verdad?—preguntó Maki con una sonrisa burlona.
—Buen punto—afirmó Ryuji mientras termina de comer—, pásame el mapa—con un gesto de manos él tomó el mapa de las manos de Maki y empezó a fijarse por algún lago o laguna—. Mmm... Parece que hay uno no muy lejos, lo mejor sería tomar un ba?o al amanecer.
—Pienso igual—los jóvenes siguieron comiendo tranquilamente disfrutando de la carne asada—. No mentías cuando decías que te enorgullecías de tus dotes culinarios, ?Huh? Esto está muy bueno—afirmó Maki sorprendida mientras saboreaba la carne de Huargo.
—Obviamente está bueno, ?Quién crees que te prepara el desayuno?—contestó Ryuji de manera presumida mientras comía con tranquilidad.
—Siempre pensé que lo preparaba Shinichi.
—?El Abuelo? Jajaja.—Ryuji comenzó a reír fuertemente.
—?Es tan gracioso?—preguntaba mientras tomaba agua de una botella.
—Te sorprendería, el Abuelo no sabe cocinar más allá de simple pasta. Una vez intentó freír verduras con aceite y agua, casi quema la casa.
—Pfff—Maki se rio, escupiendo el agua que tenía en la boca por puro reflejo—. No me hagas reír mientras bebo, idiota—agregó mientras se limpia la boca entre risas.
—No me culpes a mí.—Ryuji se burlaba mientras una amplia sonrisa se dibujaba en su rostro.
Los jóvenes Oni ríen y bromean mientras seguían comiendo con tranquilidad. Con el paso del tiempo terminaron de comer, Maki se veía satisfecha mientras Ryuji esperaba con cara de suficiencia la crítica de Maki.
—Estuvo delicioso, mis felicitaciones al chef.—Maki hizo un gesto con la mano simulando una reverencia.
—Naturalmente estaba delicioso, el chef se encuentra complacido con su rese?a.—afirmó Ryuji mientras inclinaba la cabeza y en su rostro se veía una expresión orgullosa.
—Ryuji...
—?Sí?
—Gracias.
—?Tan rico estaba que tienes que agradecerme?—se burló Ryuji.
—Tonto, hablo en serio. Gracias por acompa?arme, incluso si fue o no una petición de Shinichi, te lo agradezco.
—No hace falta que me agradezcas, hubiera venido incluso si el Abuelo no me lo hubiera pedido.
—?De verdad?
—Si, de verdad. Quiero decir, te morirías de hambre sin mí.—entre risas Ryuji miraba el rostro de Maki.
—Ciertamente—se rio Maki mientras volteaba a ver el fuego de la fogata—. Ah... Estar bajo la luz de la luna en una noche despejada es sorprendentemente relajante—dijo mientras se recostaba, preparándose para dormir—. ?No lo crees Ryuji?
—No lo había pensado, pero sí, es relajante.—afirmó Ryuji mientras se preparaba para dormir también. Maki y Ryuji guardaron silencio mientras contemplan las estrellas, la noche es tan tranquila a la par que hermosa.
—Ryuji...
—?Sí?
—Antes preguntaste por mi madre, ?Verdad?
—No soy tan despistado, si es un tema qué no quieras tocar no hace falta que lo digas.
—Es algo que debo decir—Ryuji guardó silencio para escuchar atentamente lo que Maki tenía que decir—. Mi madre... Ella murió. Lo poco que sé es que fue al momento de darme a luz, Shinichi fue quien me lo dijo hace unos pocos a?os atrás, según él me lo dijo a una edad en la cual yo ya estaba preparada para oírlo sin ponerme a llorar como lo haría si fuera una ni?a. Una de las cosas que quiero preguntarle a mi padre es si sabe qué fue lo que pasó, las mujeres Oni tenemos cuerpos fuertes y un parto no debería ser algo que nos cueste la vida. Algo debió pasar y quiero saber el qué.—mencionaba Maki mientras miraba a la luz de una de las lunas.
—Ya veo, por ese motivo es que te costaba hablar sobre ella... No sé cómo responder o qué debería decir.
—No hace falta que digas nada, sé que es algo repentino y no me gustaría que hablases con falsas palabras de ánimo. Estoy bien, ahora mi meta es encontrar a mi padre y espero que me des tu apoyo para lograrlo.
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—Cuentas conmigo, que eso no te quepa duda.—afirmó Ryuji con un tono jovial.
—Me alegro de contar contigo.—Maki extendió el pu?o.
—No hace falta que lo digas, Se?orita Maki.—Ryuji sonrió y le chocó el pu?o a Maki en se?al de amistad. Ambos sonrieron y se acostaron mientras miraban las estrellas.
—Descansa Ryuji, que nos despertaremos temprano.
—Lo mismo digo Se?orita Maki.
El tenue sonido del viento acompa?ado de la luz de las estrellas facilitaron un pleno descanso, asegurando que ambos puedan dormir.
...
Una vez más estoy aquí, en este basto océano sin fin, y sobre la oscura noche en dónde solo se ve un eclipse.
Mis ojos, sin obedecer mi voluntad, lo miran fijamente.
Esa imagen, que se repite noche tras noche, nuevamente está ante mí.
Cada vez que lo veo nuevas preguntas surgen en mi mente.
?Por qué un eclipse? ?Qué significa? ?Es alguna especie de se?al?
Sin importar las noches que pase siempre es el mismo sue?o, y ni una sola vez tuve la suerte de olvidarlo.
Solo puedo esperar a que este sue?o acabe pronto, porque hoy tengo que encontrar a mi padre.
Pero una vez más mis brazos extendidos hacia el eclipse intentan tomarlo con las manos, siempre me acerco más y más pero nunca lo alcanzo.
Mi cuerpo se mueve sin seguir mis ordenes, sin seguir mi voluntad.
Tengo miedo.
Miedo de lo que pueda ocurrir si mis manos logran alcanzarlo.
Miedo de que sea algo inevitable.
Miedo de que una noche no vuelva a despertarme.
Miedo de mí misma.
Mi cuerpo se llena de calor, un calor irreconocible.
Mi cuerpo se siente en calma, una aterradora calma.
—...rita...
Nuevamente puedo oír esa voz.
—...Maki...
Parece que pronto despertaré...
Cierto, debo encontrar a mi padre, quizá él sepa algo de estos sue?os.
...
—?Se?orita Maki!—Ryuji despierta a Maki con un grito mientras la sostiene de los hombros.
—Ryuji... ?Ya amaneció?—preguntaba Maki ligeramente adormecida.
—Ufff...—suspiró Ryuji con alivio—. Si, ya amaneció.
—Que bien.—mencionó mientras se estiraba en la cama al despertar.
—De nuevo esos sue?os, ?No?
—Ujum.—afirmó con la cabeza—. No lo pienses mucho, vamos—con un ánimo envidiable Maki se levantó—. Ordenemos todo y vayamos al lago, entre el olor que tenemos y ese sue?o lo primero que necesito es un ba?o para aclarar mi mente.
—De acuerdo—siguiendo su ejemplo, Ryuji se levantó y juntos empezaron a ordenar las cosas—. El lago se encuentra al norte de aquí, nos queda de paso hasta llegar a La Ciudadela.
—Perfecto, una vez tengamos todo ordenado iremos allí.
Luego de unos minutos, tras ordenar y guardar sus posesiones, los jóvenes Oni partieron hacia el norte.
—?Quieres hablar del sue?o?
—Lo mismo de siempre.
—?No será que le tienes miedo al océano o algo así?—preguntó Ryuji con un tono de voz bromista.
—Que gracioso, no le temo al océano.—respondió Maki sin mucho ánimo.
—Lo sé... Solo intentaba aligerar el ambiente.—con cierto tono decaído Ryuji desvió la mirada.
—Perdóname, ya sabes como soy cuando desierto tras esos sue?os...
—Si lo sé, no te preocupes por ello—dijo mientras se fijaba en el mapa—. Será una caminata algo larga.
—No importa, sigamos.
Maki y Ryuji caminaron a lo largo del bosque, siguiendo el mapa y tras casi una hora de caminata llegaron al lago.
—Es un buen lugar, lo suficientemente grande para que nadie nos vea, y con el agua lo suficientemente limpia para darse un buen ba?o.—afirmó Maki mientras se acercaba a la orilla del lago.
—?Traes un cambio de ropa en la mochila?
—Sip... Creo.—dudó mientras revisaba su mochila.
—Mientras tu revisas me adelantaré y me ba?are primero, tu quédate aquí y cuida las cosas.—con un tono mandón Ryuji se despidió de Maki.
—?Oye, desde cuando me hablas así?—preguntó Maki, pero justo en ese momento Ryuji salió corriendo en dirección al lago mientras que, entre risas, se quitaba la ropa.
—?Y ni se te ocurra espiar!—gritó Ryuji en tono de burla.
—?No lo haré, idiota!—replicó Maki mientras se reía— Bien, tengo mi ropa aquí... el mapa aquí... Todo en orden, solo falta que el tonto de Ryuji termine y será mi turno.—sentada en la orilla del lago, junto a las mochilas de ambos y de espaldas a Ryuji quién se estaba ba?ando, Maki esperaba con paciencia a que fuese su turno.
Mientras Ryuji estaba en el lago Maki aprovechó para darle una ojeada al manual que le había entregado Shinichi.
Cómo Shinichi había dicho, era un manual que sus padres habían escrito y dentro suyo se encontraban diversas notas y apuntes.
El manual está separado y ordenado de forma muy minuciosa.
Algunas notas hablan de la fauna: tanto la local, como los Huargos, así cómo la que se encuentra lejos de la tribu tales cómo Slimes.
En otras entradas hablan sobre los lugares importantes que los padres de Maki visitaron, uno de ellos fue la Ciudadela y por lo visto fue de los últimos lugares que visitaron.
Mientras Maki estaba perdida leyendo el manual, se podía escuchar a Ryuji salir del lago con una toalla alrededor de la cintura.
—?Qué haces?—preguntó Ryuji al acercarse.
—No me di cuenta de que te llevaste eso.—dijo Maki al ver a Ryuji.
—Me preparé mientras revisabas si traías ropa.
—Bien pensado.
—Lo sé, lo sé. Soy un genio—dijo Ryuji con un tono presumido—. ?Y bien? ?Qué es eso?
—Es un manual de mis padres, Shinichi me lo entregó cuando estaba en mi casa—mencionó Maki mientras cerraba el manual—. Bien es mi turno—con una toalla y ropa debajo del brazo es que se levantó del lugar—. Y lo mejor será que al se?or genio ni se le ocurra espiar.
—No lo haré, no quiero arriesgarme a un golpe tuyo.—negó Ryuji mientras se ponía de espaldas a Maki a la vez que se cambiaba y ojeaba el manual.
—No sé cómo tomarme eso.—susurró Maki mientras marchaba al lago.
—?Puedo leerlo?
—Adelante.
Ryuji empieza a leer el manual, en especial la parte en dónde habla de las distintas razas en ella aparecen los Oni. Ryuji se vio interesado en una nota remarcada: "Los Oni no podemos usar magia".
—?Magia?—susurraba para sí mismo.
Pese al interés que Ryuji demostraba, en el manual no había mucha información sobre la magia. Con un triste suspiro Ryuji siguió leyendo pero no había mucha información que captase su atención, salvo aquello relacionado con la Magia.
—?Algo interesante?
—??Huh!?—Ryuji se gira rápidamente, sobresaltado. Maki estaba detrás de él con una toalla rodeando su atlético y definido cuerpo.
—No me digas que te asuste.—Maki mantenía una mirada burlona y presumida.
—No me asustaste, solo me sorprendiste.
—Eso es lo mismo que asustarse—dijo entre risas—. Entonces, ?hay algo interesante?
—Si, habla de magia pero no hay mucha información sobre ella.—respondió Ryuji mientras le da la espalda a Maki.
—Una lastima—mencionó mientras se cambiaba—. ?Y bien? ?Ahora hacia dónde?
—Al noreste, estamos cerca, este lago solo estaba de camino—respondió Ryuji mientras guardaba el manual en la mochila de Maki y miraba el mapa—. ?Todo listo?
—Todo listo.—afirmó Maki tras ponerse la ropa nueva.
—Bien—Ryuji se levantó y tomó su mochila. Tras recoger sus cosas, los jóvenes Oni partieron hacia el noreste—. Pues en marcha.
—?Cuánto tiempo crees que tardemos?
—A este paso creo que llegaremos en unas dos horas. ?Supongo? No sé qué tan viejo sea este mapa.
—Bien ?Te apetece correr?
—?Quieres correr luego de haberte dado un ba?o?
—Quiero llegar rápido a La Ciudadela, ?Qué más da correr un poco?—dijo Maki encogiéndose de hombros.
—No creo qu-.—Ryuji empezó a correr antes de acabar la frase.
—?Oye!—Maki corrió tras de él.
Los dos jóvenes Oni corrían entre risas adelantándose entre sí de manera simultánea, Maki aprovechaba su mayor agilidad para ir saltando entre los árboles, usando sus piernas para impulsarse desde el tronco de estos.
Ryuji por su parte saltaba los diferentes baches y raíces del bosque evitando caer o tropezarse, pudiendo así seguir el ritmo de Maki quién, pese a que salió tras de Ryuji, ahora estaba al frente.
El tiempo pasó y finalmente, tras correr durante minutos, lograron salir de la espesura del bosque.
A la distancia lograron ver las grandes puertas de su destino, deteniéndose al momento.
—?Esa es?—preguntó Maki mientras jadeaba del cansancio.
—Si. La Ciudadela.—respondió Ryuji mientras también jadeaba del cansancio.
—Finalmente... A todo esto ?Cuánto tardamos desde el lago hasta aquí? —preguntó Maki mientras intenta recuperar el aliento.
—No lo sé—negó Ryuji con la cabeza mientras trataba de recuperar el aliento y miraba al cielo—. Dudo que tardásemos un cuarto de hora si quiera.
—Genial.—Maki caminaba, saliendo del bosque y bajando por una pradera, dirigiéndose hacia las lejanas puertas de la Ciudadela.
—Espérame.—dijo Ryuji mientras seguía a Maki.
Fin Del Capítulo 2.

