home

search

Capítulo 05

  En la antigua cripta de la hundida Atlántida se encontraba un vampiro pálido sosteniendo a una bestia azabache totalmente ensangrentada por el cuello, este aumentaba su agarre produciendo que esta escupiera sangre teniendo sus pupilas desaparecidas.

  -Al final, solo eras un perro rabioso, yo, Galo, no permitiré que se manche mi nombre- le dijo el se?or vampiro soltando al licántropo en el suelo peinándose su cabello hacia atrás este.

  -Acabo con eso enseguida, es...- se decía Yan, pero empezó a escuchar el latido de un corazón haciendo que abra los ojos como platos al igual que todos los presentes.

  -No puede ser...- decía Galo acercándose poco a poco al ataúd, pero de este se levantó una persona.

  Esta momia era de estatura alta y contextura delgada, pero mostrándose bastante tonificado, su cuerpo entero estaba lleno de vendas y este se arrancó las que cubrían su rostro, su piel es pálida y tiene un cabello desali?ado con un mechón atado siendo este rubio, pero con algunos mechones negros, en los costados de su pelo tiene un dise?o que parecen dos alas siendo estas de color azabaches, sus ojos son de color escarlatas demostrando un gran brillo notándose lo atractivo de su rostro, en las mejillas tiene dos marcas parecidas a unos remolinos, este separo ligeramente los labios notándose sus filosos colmillos quedándose este mirando fijo a Galo.

  -Oh, Camarada, al fin despertaste, por tu aspecto se nota que aún no te has revitalizado por completo, pero aun así es asombroso que te hayas revitalizado con tan poca sangre de un estado tan degradado, eres un vampiro con más sangre divina que yo por lo que parece- decía Galo mostrándose bastante serio mientras el vampiro se notaba confuso con sus palabras, -Ya veo, no me entiendes, mi nombre es Galo...

  -Ga... lo- dijo trabándose un poco al decirlo ese vampiro de cabellos dorados dejando perplejo al se?or vampiro.

  -Esto, es insólito, con decir una palabra pudo comprenderla, su cerebro se está desarrollando muy rápido, eres una joya, una joya para los vampiros- mencionaba Galo mostrando una sonrisa triunfante.

  -Maldición, no teníamos suficientes con uno ahora son dos- decía Yan apretando sus pu?os dando pasos hacia atrás.

  -Estamos muertos- afirmaba Delel mientras le temblaba la mandíbula.

  -Vam...pir... ros, vampiros, yo... los...odio- dijo trabándose en algunas partes aquella momia frunciendo el ce?o y en un instante desapareció de la vista de Galo apareciendo justo al frente de este echándose él hacia atrás con una gran expresión de asombro.

  -Pero, como, a que se refiere, que velocidad, no puedo arriesgarme- decía el se?or vampiro y de pronto metió su mano en la boca adentrándola aun más hasta su garganta para luego sacarla empu?ando un sable que estaba totalmente cubierto de vendas quitándoselas en un momento dejando ver la hoja que desprendía un gran brillo, pero dejo la empu?adura vendada, -Dices que odias a los vampiros, pues ahora te mataré con una debilidad nuestra, la plata, ahora desaparece- exclamo Galo avanzando contra el otro vampiro lanzando un corte que apuntaba a tajar su cabeza, pero aquel vampiro lleno de vendas dio unos pasos hacia el lado logrando esquivarlo, pero su mano fue cortada desde el antebrazo, quemándose el miembro perdido antes de caer al suelo calcinándose sin dejar cenizas.

  -Duele...- dijo el vampiro vendado observándose el antebrazo de manera indiferente y en unos segundos de la herida empezó a salir humo empezando a formarse huesos, posterior a esos tejidos y piel hasta que la mano quedo completamente en perfecto estado.

  -Pero, como demonios... ese nivel de regeneración es como la de mi se?or, pero este aún no está completo, no esta a su máximo potencial, tal y como pensé, es peligroso, ?no puedo permitir que siga viviendo!- exclamo Galo volviéndose a abalanzar contra el vampiro enviando otro corte que apuntaba a cortar su cabeza.

  Cuando el tajo fue ejecutado Galo noto que la cabeza de ese vampiro no estaba en su lugar estaba recostada a su hombro dejando perplejo a aquel vampiro pálido.

  -Tú... cuello esta, roto, así lo esquivaste- dijo el se?or vampiro teniendo un gran asombro empezando a respirar de manera entrecortada, -??Quién eres!?- le pregunto este bastante exaltado y noto como este se agarraba su cabeza con sus manos.

  -Deo, mi nombre es Deo- le respondió este levantando su cabeza acomodándosela en su sitio mostrándose sin ningún tipo de herida.

  Galo volvió a arremeter otro corte, pero Deo lo esquivo echándose hacia atrás, pero en ese instante el se?or vampiro envió una patada hacia su rival, pero este se bloqueó con su antebrazo rompiéndose este impactando la poderosa pierna en la cara del rubio produciéndose que este expulsara sangre por la boca, en ese momento el vampiro pálido envió un gran corte que tajo el cuello de Deo produciendo una hemorragia, cuando Galo sonreía victorioso Deo avanzo lentamente hacia el pálido y envolvió sus brazos con las vendas que le sobresalían de sus antebrazos, en ese instante el se?or vampiro le fueron inutilizados los brazos enviando una fuerte patada al abdomen del rubio para después agarrar con sus manos los antebrazos del vampiro para después ejercer fuerza y desmembrarle sus brazos dejándolo arrodillado en el suelo mientras Deo soltaba los brazos y se curaba totalmente de las heridas causadas en su cuerpo.

  -Muere- le decía Deo apuntando a asestar un pu?etazo contra el arrodillado Galo, pero en un instante el cuerpo de Deo fue cortado por la mitad, su cintura fue cortada separando sus pies del torso además de perder también el antebrazo cayendo sorprendido el rubio al piso.

  -Te descuidaste, para tu mala suerte estoy poseído, puede que tengas mejor sangre divina que yo, pero en mi sombra vive el mismísimo dios de la guerra, Ares- le dijo Galo mientras unas venas salían de sus heridas tomando sus brazos separados uniéndose estos de nuevo como si nada, levantándose este del suelo.

  De la sombra del vampiro pálido apareció un enorme hombre de gran altura y contextura fornida, sus músculos parecían hechos de hierro, su cabeza estaba cubierta por un casco de corintio de color oscuro con bordes carmesís que tenía encima un dise?o de cintas rojas, de este sobresalía un cabello largo de color blanco y en los agujeros del casco no se veía nada, solo una sombra oscura y sus ojos desprendían un brillo como de unas flamas, su torso lo cubría una poderosa coraza azabache con los mismos dise?os rojos que su casco, en su espalda portaba una capa roja como la sangre y en las zonas inferiores vestía una túnica y grebas metálicas del mismo dise?o de su anterior armadura, su poderoso brazo tenía agarrado unas correas, ya que ese dios estaba sobre un carruaje que era arrastrado por tres caballos azabaches de crines echas de llamas y en su otro brazo agarraba una lanza enorme que doblaba su tama?o siendo el dise?o de su lanza y carruaje igual al de su armadura.

  -????Pero, que es esooo?!!!- gritaba Yan desesperado viendo tan poderoso ser aparecer de la sombra del vampiro.

  Deo empezó a regenerarse volviendo a estar completo levantándose dando un salto bien alto enviando una patada contra el dios, pero su pie simplemente lo atravesó y justo en ese momento Ares lo atravesó con la lanza produciendo un agujero en el abdomen de Deo enviándolo contra una pared de un gran impacto.

  -Que iluso, la única forma de da?ar a un dios cuando vive en una sombra es con otro ser de la misma naturaleza, pueden verlos, pero realmente son espirituales, pero el hecho de que pueda dominar a un ser tan fuerte como él es muestra de mi poderosa voluntad, si tienes una débil ese ser simplemente te domina como paso con aquella chica que se transformó en la esfinge- decía Galo mientras se carcajeaba por el resultado.

  -Comprendo...- se escuchó la voz de Deo levantándose saliendo entre los escombros de pie mostrándose que el agujero de la herida tenía humo curándose enseguida.

  -??Qué mierda comprendes maldito?!, ?no puedes derrotarme!- exclamo Galo enviando cabalgando al dios que iba a atravesarlo con su lanza, pero el rubio se abrazó con sus manos y de pronto de su piel unas flechas salieron disparadas impactando contra el dios atravesando su coraza dándole una en el abdomen y otra en el hombro, -?Cómo puede ser esto posible?- se preguntaba el vampiro pálido perplejo notando que ahora estaba herido su abdomen y hombro, atravesados con flechas y su piel se estaba calcinando, este se las quito rápidamente deteniendo la quemadura.

  -Al parecer están conectados después de todo, si él sale herido tu también y viceversa, suponía que esa coraza no sería lo suficientemente fuerte como para detener las flechas- hablo Deo mostrando una ligera sonrisa parándose derecho mientras Galo se quedaba sorprendido.

  -??Estas quemaduras no se curan, acaso esas flechas eran de plata?!- pregunto eufórico Galo empezando a notar como la sombra del rubio tomaba forma, -Acaso tu también...

  De su sombra se formó una bella mujer, su piel era blanca y se notaba de gran suavidad, era alta y de contextura delgada notándose bastante atlética con senos grandes y buenas curvas, su cabello es largo y liso teniendo ligeras ondulaciones teniendo un color blanco en su totalidad, sus ojos son filosos teniendo un color plateado notándose su bello rostro, vestía unas túnicas blancas que le cubrían el cuerpo además de llevar en su espalda una funda echa de piel de animales que guardaba flechas plateadas y en sus manos empu?aba un arco de plata el cual desprendía un brillo deslumbrante.

  If you stumble upon this narrative on Amazon, be aware that it has been stolen from Royal Road. Please report it.

  -Esa figura, es, Artemisa, la diosa de la caza- afirmo Galo al ver a la diosa en todo su esplendor.

  -Creías que eras el único, que tenía una bendición, Deo posee mi bendición desde hace miles de a?os, he velado por su futuro desde entonces, pero de igual forma es sorprendente que mi hermano Ares cediera ante un humano- hablo la mismísima Artemisa produciendo una sonrisa en Deo.

  -Humano, por favor, soy la evolución de la raza humana, mucho más inmortal que vosotros dioses, se los demostraré- le dijo el vampiro pálido mientras que Ares enviaba una estocada con su pica azabache que Deo esquivo rápidamente echándose hacia un lado.

  -Es un gusto volver a verte Artemisa, pero...necesitó tu ayuda para derrotarle- le dijo Deo mientras esquivaba las veloces estocadas del dios de la guerra.

  -Bien, mi hermano recibió una herida muy dolorosa tanto para su cuerpo como orgullo, fue hecha en el costado izquierdo de su abdomen, la mano de Atenea guío al mortal Diomedes en la guerra de Troya, fue la mayor herida que recibió nunca y sé que su voluntad se destruiría si esa herida llegase a abrirse, puedo atravesar esa coraza y su piel de acero con solo una flecha- le dijo Artemisa provocando una peque?a sonrisa en Deo.

  -Entonces solamente debo ganar tiempo hasta que dispares- le afirmo este asintiendo la diosa de la caza tomando una flecha de su funda empezando a apuntar a Ares está con su arco y flecha preparada.

  -De que tanto hablan, Ares no va a perder ante tan débil combinación- le dijo Galo enviando a su sombra que empu?aba la brutal lanza enviando feroces estocadas contra el vampiro rubio.

  Deo esquivo la mayoría de estocadas, pero la punta de la lanza le produjo ligeros cortes en los brazos y abdomen, pero esas heridas sanaron rápidamente, el vampiro de las alas en el cabello dio un salto por encima del dios de la guerra encarando a quien lo dominaba apuntándole con su mano mientras se agarraba su antebrazo y de la palma con la que le apuntaba salieron disparadas de su piel tres flechas impactando las tres en el pecho produciendo una gran quemadura gritando Galo del dolor.

  -Puede que yo no pueda herir al dios que controlas, pero a ti si- le dijo Deo y de pronto su pecho fue atravesado produciendo una gran hemorragia, la lanza del dios había sido enviada por su propia mano a partir en dos al vampiro, lográndolo.

  -???Deo!!!- exclamo Artemisa y de pronto el pecho de ella también fue atravesado provocando que sangrara, pero ella no aparto la vista de su objetivo empezando a iluminarse con una luz blanca la flecha que apuntaba.

  Galo aprovechó para impactar un golpe en la cara de Deo mientras este del fuerte impulso fue enviado hacia atrás, el rubio en lo que caía logro sacarse la lanza desapareciendo esta entre sus manos como humo volviendo esta a manos del Dios, Deo se apollo en sus pies evitando caer y seguir echándose hacia atrás mientras su herida en el pecho sanaba, pero sin darle tiempo a moverse los caballos que movían al dios empezaron a cabalgar hacia el vampiro rubio, Ares estaba girando la lanza en su mano teniendo esta forma de remolino, pero a Deo se le vino otro pensamiento a la mente, al verla y pensar que pasaría si lo llegaba a tocar, pensó que era una destripadora de carne, por lo que cuando el dios dejo de girarla para arremeter la estocada horizontal provocando un gran golpe de viento Deo salto para esquivar el ataque cayendo en el suelo apoyado en sus pies empezando a correr hacia Galo.

  -?Maldito mono, te mataré!- exclamo el pálido vampiro tomando su espada de plata con ambas manos intentando interceptar al rubio con un tangente corte.

  Deo alzo ambas manos saliendo de cada una flecha, pero en vez de enviarlas en un fuerte disparo las tomo con sus manos ademas salieron y justo cuando el corte amenazaba partirlo en dos este dio un giro esquivando por completo el ataque y quedando en un punto al descubierto de Galo le clavo una flecha en el muslo y otra en el hombro produciéndole una gran quemadura gritando este de dolor, en ese instante el Dios Ares cabalgo a eliminar a Deo y girando su lanza la paso entre las llamas que desprendían los caballos cubriéndola de fuego, pero a las espaldas del rubio Artemisa dejo ir la flecha que había estado cargando durante tanto tiempo mezclándose ambos ataques.

  -DáKRI TIS LOúTSAS(Desgarro de la Pica Azabache)- la lanza de Ares golpearía de una forma distinta, no fue una estocada, sino más bien un martillazo envuelto en llamas.

  -VELóS ELPíDAS(Flecha de la Esperanza)- la flecha blanca de Artemisa fue enviada en un gran impulso que atravesaría hasta el aire.

  Ambos ataques colisionaron produciéndose una explosión de polvo, al disiparse este se pudo observar como la lanza había golpeado el suelo el cual se empezó a agrietar separándose en dos formándose un ancho acantilado que empezó a llenarse de agua, en cuanto a la flecha, esta logro atravesar la coraza del dios adentrándose en la carne de su anterior herida lanzando Ares un grito desgarrador mientras desaparecía volviendo a la sombra de Galo quien recibió el mismo da?o arrodillándose en el suelo, en ese momento Deo abrió su boca y de esta iban a salir tres flechas que apuntaban a acabar con la vida del vampiro, pero estas fueron partidas por una mordida de Deo, observando la situación el pálido vampiro, Deo tenía un gran agujero en el estómago que produjo que se arrodillara y finalmente callera desapareciendo Artemisa que tenía esa misma herida.

  -El ataque de Ares al golpear el suelo produjo una onda de choque la cual fue tan fuerte que te atravesó la espalda llegando a tú estómago, pero...- decía el vampiro levantándose notando las quemaduras que adornaban su cuerpo mientras su piel se derretía, el cual se encontraba mirando a Deo que no podía regenerar su herida, -El hecho de que no puedas regenerarte solo significa que escaseas de sangre, no fuiste revivido con toda tu fuerza, es difícil admitirlo, pero esa fue mi victoria, ahora muere a manos de esa plata que tanto te gusta- dijo Galo empu?ando su espada de plata dispuesto a acabar con la vida de Deo.

  Justo cuando el filo de la hoja disponía a desmembrar al vampiro de las alas en el cabello, la espada fue destrozada, tal fue la sorpresa de Galo que abrió los ojos como platos, ya que su arma se rompió debido a que la mordieron, la fuerte presión de los dientes de cierto casta?o destrozaron la hoja dejando boquiabiertos a todos los presentes.

  -Ay, ay, ay, creo que me corte- decía el casta?o mirándose la lengua mientras que una chica de cabellos casta?os también le golpeaba la cabeza.

  -Quien te manda a romper así la espada bobo- le decía ella mientras él se reía.

  -Es que de esta manera quedaba mucho más épico- afirmo Jeno mostrándose orgulloso de su dentadura mientras Astrid se ponía la mano en la cabeza negando con esta.

  Galo observó a quien había roto su arma soltando la empu?adura, ahora Jeno vestía distinto, tenía el torso al descubierto, en su cuello portaba un colgante, el cual estaba atado a unas gruesas cadenas de oro y el dise?o de este era el de una estrella invertida que tenía el fondo de los picos vacíos y sobre esta había una cruz de acero que en cada punta simulaba una flecha y estaban huecas siendo el agujero con forma de estrella, en el centro de la cruz se mostraba un brillante rubí, en cada mu?eca portaba un brazalete dorado con dise?os de una escritura perdida, en su oreja izquierda ahora portaba un arete el cual le colgaba una peque?a cadena que sostenía una estrella de oro, además vestía unas vendas que le rodeaban la parte baja del abdomen, sus pies estaban cubiertos por un pantalón negro bastante ancho el cual le llegaba al final de las pantorrillas, sobre este pantalón en su parte de detrás tenía una túnica de tonalidad rojo vino y amarrando estas prendas a la cintura una gruesa cinta amarilla, un poco más abajo de donde terminaba el pantalón, en sus pies portaba unos aros dorados que en cada esquina tenían dise?ados unas peque?as alas del mismo material, continuando el casta?o descalzo.

  -Así, que tú eres quien derroto a la Esfinge que mande a destrozar a los centauros, el hijo de Poseidón y Zeus, el supuesto hombre más fuerte del mundo- le pregunto Galo manteniéndose con el ce?o fruncido mirando al casta?o.

  -Si ese soy yo, el hijo de Poseidón y Zeus, el hombre más fuerte del mundo, Jeno- le respondió este sudando de manera nerviosa pero aun así manteniendo sus palabras firmes con una sonrisa dentuda abriendo los ojos sorprendido al verlo Deo.

  -Y que haces aquí, sales ahora cuando desde hace tiempo estabas aquí sin intervenir, porque sales ahora, ya resguardaste a tu madre junto a los sátiros y esa traidora, ?no?- le dijo Galo sorprendiéndose Alysa que estaba junto a la centauride y ambos sátiros escondidos un poco alejados de ahí.

  -Era obvio es imposible derrotarle, incluso le gano a aquel vampiro que era tan fuerte y estaba poseído, no hay forma...- se decía a sí misma la peque?a vampira levantándose y caminando hacia ellos, pero se calló al escuchar unas palabras de Jeno.

  -El héroe de la historia siempre aparece en el mejor momento, te voy a ganar- le dijo Jeno produciendo unas carcajadas en el se?or vampiro.

  -De verdad crees que puedes ganarme, aunque este débil, controlo todo este lugar, ustedes ni siquiera ilusos, pueden notarlo, ahora me revitalizaré- le decía Galo dando un chasquido y de inmediato apareció una chica la cual se notaba bastante delgada y se encontraba desnuda, ella caminó hasta estar frente al vampiro sonriendo, este de inmediato le mordió el cuello y la chica se fue secando poco a poco hasta que se volvió un cascarón vacío, -Me siento revitalizado, soy más fuerte que nunca- dijo este mismo notándose que sus heridas se habían curado por completo, tanto como si nunca hubiera peleado con Deo y su musculatura aumento, tanto que las correas de sus antebrazos y torso se destrozaron.

  -Esta chica, estaba dominada por el poder para seducir de los vampiros, estaba prácticamente hipnotizada- afirmaba Alysa observando como el cuerpo de la chica muerta en el suelo se hacía polvo.

  -Por favor, como derrotaste a la Esfinge te puedo permitir que huyas, no tiene caso...- le dijo Galo, pero noto que el casta?o le ignoraba caminando hacia el licántropo observando como estaba derrotado.

  -Hmm, lo derrotaron tan fácil, hmm- decía para sí mismo el casta?o levantando la mirada y girándose hacia Galo, -?Decías algo?- le pregunto el casta?o y un potente golpe con el borde de su mano fue lanzado por parte de Galo provocando una gran explosión de polvo llenando ese lugar dejando un enorme cráter en el suelo.

  -Odio a los tipos como tú, toda la fuerza la dejas ir por la boca, fue un final lamentable tal y como el hombre que eras- le dijo el se?or vampiro peinándose su cabello estando sorprendidos y con los ojos llorosos tanto Eleira, Yan y Astrid.

  -Quien te crees, como puedes manipularlo todo para tu beneficio, maldito- le decía apretando los pu?os Alysa frunciendo el ce?o.

  -Me pides explicaciones, ja, acaso piensas que el animal que cazas te pide explicaciones cuando lo matas y luego devoras su carne, somos la evolución maldita esclava plebeya, deberías estar agradecida de que te acogiera en mis filas, pero solo eres...- le estaba diciendo Galo mientras se le acercaba estando frente a frente de la ni?a y de pronto le arremetió un pu?etazo enviándola contra una pared sangrando esta en gran medida por su boca y nariz, -?Perra!- le exclamo este mientras se acomodaba su pelo y entonces miro de reojo al lugar donde se encontraba el cráter.

  -?Acaso?- se preguntaba Astrid notando como una silueta se movía entre la nube de polvo.

  -Es él- afirmo Yan viendo en la silueta un cabello muy particular, aguándose los ojos de la centauride.

  -Quizás te subestimé... Jeno- le dijo Galo observando como el casta?o disipaba el polvo con su mano notándose como este cargaba al licántropo y en su cabeza tenía una herida la cual estaba sangrando recorriéndole esta por encima del ojo derecho el cual estaba cerrado.

  -Oye...no me gusta tu mirada- le decía el se?or vampiro alzando su mirada observando como el casta?o le veía con el ce?o fruncido, -???No me mires más así!!!- le grito este mientras Jeno continuo observándolo rebosando de ira.

  Continuara...

Recommended Popular Novels