Los tres comenzamos a hablar sin prisa.
Las historias aparecieron de forma natural, como si siempre hubieran estado ahí.
Jaster fue el primero.
Hijo de padres comunes.
Todo lo que tenían lo apostaron por él.
Contra todo pronóstico, Aldoria le concedió una beca completa.
Talento puro.
Compró habilidades. Creció rápido.
Demasiado rápido.
Julius le ofreció protección.
Jaster la rechazó.
Los Noltheim no.
Sus padres fueron secuestrados por una filial.
Torturados.
Asesinados.
Jaster no tenía a dónde volver.
Solo venganza.
Luego habló Nexor.
Inmigrante.
Hijo de guerra.
Su padre, maestro marcial.
Su herencia: disciplina.
Entrenó hasta romperse.
Se desmayaba al menos una vez por semana.
Entró a Aldoria con honores.
Beca total.
Habilidades Sahrian.
Habilidades Urexian.
—Si no hubiera aceptado la protección de Julius… —pensé— probablemente su historia también habría terminado mal.
Cuando terminamos, no hubo silencio incómodo.
Solo comprensión.
éramos del mismo lugar.
La noche cayó sin que lo notáramos.
—Es hora de cenar —dijo Jaster— y hablar de lo importante.
Se levantó.
—Alpha, código 362-1.
—Código recibido. Cena para tres personas. Inauguración del equipo.
Lo miré sorprendido.
—?Sabías que vendría?
—No —sonrió—. Solo estaba preparado.
Nos sentamos.
Alpha sirvió bebidas.
—Cuéntanos, Elion —dijo Jaster—. ?Cómo eres tan fuerte?
Apoyé los codos en la mesa.
—No soy fuerte —respondí—. Soy eficiente.
Ambos fruncieron el ce?o.
—Todo lo que hice contra Nexor —continué— fue usar Reorganización Química como núcleo. El resto de las habilidades solo guiaban el proceso.
—?Siempre usas una sola? —preguntó Jaster incrédulo.
—Dos caminos —respondí—.
Centralizar… o dispersar.
Me giré hacia Jaster.
—Tú centralizaste todo para crear Teletransporte Selectivo. Es poderoso, pero fuera de eso… no influyes directamente en el campo de batalla.
Luego miré a Nexor.
—Tú usaste Densidad Mutable y Control Interno Total. El resto solo reforzaba la resonancia, no combatía.
You could be reading stolen content. Head to Royal Road for the genuine story.
Silencio.
—La cúspide de la humanidad —a?adí— no es tener muchas habilidades.
—Es convertirlas en una sola cosa.
La mítica unidad.
Nexor rompió el silencio.
—?Entonces qué hacemos?
—Usen lo que ya tienen —respondí—.
O refuercen una habilidad…
O hagan que varias trabajen juntas.
—Nunca pensamos tan a largo plazo —admitió Nexor—. El poder inmediato importa.
—Claro —asentí—. Por eso necesitan habilidades versátiles al inicio, y complejidad después. No llamar la atención… hasta que sea tarde.
Jaster sonrió.
—Nos gustas, Vexar.
La noche siguió entre comida y risas, pero la desconfianza no desapareció del todo.
—Puedo confiar en ellos… —pensé— pero no sin cuidado.
—Hablemos de resonancias —dijo Jaster, apoyándose en la mesa—. Elion, ?sabes la diferencia entre una habilidad y una resonancia?
—En teoría —respondí—.
Una habilidad nace del pensamiento.
La resonancia… es algo más profundo.
—Correcto —asintió—. La diferencia es el flujo.
Se inclinó hacia adelante.
—Las habilidades actuales se dise?an con supercomputadoras. Predicen efectos, escriben estructuras. Pero todo depende de un flujo de energía astral generado por el pensamiento.
—Si el flujo es débil —intervino Nexor—, la habilidad también lo es.
—Exacto —continuó Jaster—. El flujo cambia cualitativamente la energía. La hace más estable… pero más costosa.
Lo entendí.
—Por eso el consumo se dispara si no se refina.
Jaster sonrió.
—Me tomó dos a?os entenderlo.
Se?aló nuestras estadísticas.
—Flujo Astral. Con eso y Direccionamiento Consciente logramos nuestras resonancias.
Mi pulso se aceleró.
—Puedo intentarlo…
Me detuve.
—Pero primero debo terminar mi proyecto de artesanía.
Nexor arqueó una ceja.
—?Artesanía? Si eres combatiente.
—Tengo planes —respondí.
—Yo estoy en artes marciales —dijo Nexor—. No puedo ayudarte.
—Y yo en computación avanzada —agregó Jaster—. Tampoco.
Sonreí, cansado.
Las piezas ya estaban en su lugar.
—En dos meses —dije en voz alta— tendré mi primera resonancia.
Jaster y Nexor sonrieron.
Chocamos los pu?os.
No era poder lo que estábamos construyendo.
Era algo mucho más aterrador.

